de tu mano lo encuentro todo, la inseguridad se vuelve una estabilidad racional, y la ambigüedad de tus palabras abandona mi mente para dejar un sentimiento de claridad.
Te miro y veo mi reflejo, como gato traicionero tu mirada me engaña y hace promesas al aire.
Casi olvido por completo lo que significa una utopía,
casi olvido que no soy nada,
casi olvido que en algunas horas todo acaba de nuevo, y me deja esa sensación de incoherencia en el cuerpo, mezclada con tu olor, claro. Y cuando me desvisto ese olor le puede a mis sueños, y la incoherencia le gana a mi inconsciente ya exhausto.
De lo onírico para que hablar, es mas irracional que la vida misma.


