Por la razón o la fuerza, tu me lo enseñaste así.
Y aunque el frío me congela el cerebro, creo que puedo aguantar así un tiempo más, o por lo menos es lo que espero.
Nunca pedí tanto, pero tampoco cumplí con su prototipo de perfección, es fácil estamos en distintos niveles, tenemos distintas prioridades y lo principal: la vida nos incide de maneras distintas.
A mi me gustan los abrazos, a ella le cargan, a mi me gustan las manos tomadas, para ella mientras mas lejos estén mejor, yo le digo que la quiero, ella no dice nada.


